Sin duda cualquier persona que se acerque a Astorga, no puede dejar de admirar desde las proximidades de la ciudad la visión solemne de la Catedral de Santa María, con las torres y el hastial sobresaliendo sobre el resto de edificios.
Además de la Catedral, nos encontramos adosado a ella un rico complejo arquitectónico integrado por , el Museo Catedralicio, el Archivo Diocesano y el Hospital de San Juan. Este último da testimonio de la gran tradición jacobea de la ciudad, que ha tenido a lo largo de su historia, numerosos hospitales dedicados a la atención a los peregrinos del Camino de Santiago. El Hospital de San Juan tiene su origen en el siglo XII , aunque el edificio neoclásico actual se construyó en 1776.
La Catedral muestra al visitante una gran variedad y riqueza arquitectónica, ya que aúna en sí misma varios estilos constructivos. Se comienzan las obras en el año 1471 modernizando la estructura de la anterior catedral románica y adecuándola a las nuevas necesidades góticas. Por diversos motivos y avatares históricos, las obras se prolongan hasta el siglo XVIII, de ahí la enorme riqueza estilística que podemos contemplar durante la visita a la Catedral.
Su estructura es en planta basilical de tres naves y tres ábsides poligonales con capillas laterales flanqueadas por contrafuertes.
De su época gótica, destacan los trabajos de dos artistas de gran renombre como son Juan de Colonia y su hijo Simón de Colonia, de cuya mano son las maravillosas bóvedas de crucería con terceletes y combados de la nave central y de las capillas laterales. En la bóveda de la Capilla Mayor destacan sus nervios y su clave decorada por un florón policromado, adornado a su vez, por águilas y ángeles que portan instrumentos musicales.
De la época renacentista, destaca la manufactura de Rodrigo Gil de Hontañón en la Portada de los Obispos, que durante su trabajo en la obra residió en la ciudad de Astorga, y otros canteros como Juan de Alvear o Juan de Alvarado.
Lo que más sorprende al visitante, es su majestuosa fachada occidental de estilo barroco. Se abre a nosotros, a través de tres portadas abocinadas, custodiadas por dos imponentes torres rematadas por chapiteles de pizarra. El estilo abigarrado propio del Barroco tiene su mayor ejemplo en los excepcionales grupos escultóricos de la puerta principal, pues el conjunto parece un gran retablo donde la iconografía representa escenas evangélicas como la Cristo ante los mercaderes del Templo, el perdón de la mujer adúltera, la Curación del Hidrópico, la Curación del Ciego y la excepcional imagen central con el Descendimiento de Cristo
Presidiendo la hornacina central, está la imagen de la Virgen de la Asunción, advocación del edificio y más arriba, se representa a Santiago Apóstol como peregrino en un tímpano triangular donde recibe y despide a los peregrinos que pasan por la ciudad.
El gran óculo del centro de la portada está decorado por una vidriera donde se representa a Cristo resucitado. Por encima de éste, hay decoraciones típicas con grutescos y sirenas y un rosetón calado que se sitúa entre dos templetes hexagonales rematados por pináculos.
Del interior de la catedral, aparte de su majestuosidad arquitectónica, destaca su Retablo Mayor de estilo manierista, realizado por Gaspar Becerra y policromado por Gaspar de Hoyos y Gaspar de Palencia a mediados del siglo XVI. Una obra muy novedosa en su tiempo, ya que incorporó las nuevas influencias renacentistas italianas, por lo que fue paradigma para la realización de otros retablos posteriores. La iconografía mostrada en el retablo son escenas la vida de Cristo y de la Virgen María.
También destacan otros retablos como son el de la Virgen Majestad presidido por una talla del siglo XII con influencias bizantinas, el Retablo de la Purísima cuya imagen titular del siglo XVII, es obra del escultor Gregorio Fernández, o el Retablo de San Miguel que cuenta con magníficas pinturas hispano-flamencas y que fue realizado en 1530.
El visitante puede admirar también la imponente sillería de coro realizada en el segundo cuarto del siglo XVI por diferentes maestros con claras influencias germánicas y centroeuropeas.
El trascoro de la catedral es de estilo neoclásico confeccionado en bronce, mármol, jaspe y alabastro. En el aparecen entre otras, la imagen de Santo Toribio patrón de la Diócesis.
El claustro de la catedral es de época neoclásica, concretamente de año 1755, obra de Gaspar López. Consta de cinco arcadas en cada panda, unidas por pilastras jónicas y en su parte central se conserva el pozo.
Curiosidades:
La Catedral de Astorga no está orientada como es habitual en el mundo cristiano (al este) sino al nordeste.
La catedral presenta una gran variedad de tonalidades debido a que la construcción del edificio duró casi trescientos años, por lo que la antigüedad y la procedencia de la piedra del edificio presenta grandes diferencias, este es el motivo por el que se aprecian tonalidades grisáceas, verdosas, marrones y anaranjadas en la piedra de las diversas partes de la Catedral
Uno de los símbolos más conocidos de la ciudad es la imagen de Pedro Mato, situada en lo alto del ábside. Se trata de una figura vestida con el traje típico regional que sostiene un banderín. En 1995 se restauró la escultura y se pudo datar su realización en el año 1741; también se pudieron conocer los materiales de que está hecha, que son madera de pino forrada de plomo. En su momento la imagen estaba pintada en diversos colores, pero la policromía original no se ha conservado.
Durante el asedio napoleónico, los zapadores franceses realizaron una trinchera y una mina para volar la muralla en la zona cercana al ábside de la Catedral, hay una leyenda que dice que los soldados franceses dispararon a la figura pensando que era un vigía que hacía señales a los defensores de la ciudad; al recibir los impactos, cayó una parte de la estatua y mató a un soldado francés, de ahí su nombre “Pedro Mato”.
En realidad no se sabe a quién representa exactamente Pedro Mato, pero se cree que pudiera ser un maragato acaudalado que hizo una generosa donación para terminar los trabajos de la portada principal, al ser una donación anónima no se incluyó el nombre del donante, pero como agradecimiento se colocó la figura vestida con el traje típico de la comarca de Astorga, la Maragatería.
Museo Catedralicio
Proyectado por el obispo Grau Vallespinós en el año 1889, finalmente no se inauguraría hasta el 14 de abril de 1954. Las dependencias del museo antes albergaban la Antigua Escuela de la Catedral, la biblioteca y el archivo.
El visitante podrá deleitarse contemplando importantes y variadas obras de arte religioso, de las que destacan, el Crucificado de Gaspar Becerra autor del retablo mayor de la Catedral , esta talla destaca por su calidad técnica y su perfección anatómica ; la cabeza románica que proviene de la antigua catedral y a la que se le atribuyen rasgos estilísticos del maestro Mateo; la famosa Arqueta de San Genadio, una excepcional obra de orfebrería de estilo prerrománico asturiano del siglo X; el arcón románico de Carrizo de la Ribera, obra del siglo XIII que conserva maravillosamente su policromía; un magnífico esenciero árabe fatimí del siglo X engastado en plata; el “Lignum Crucis” realizado en filigrana de oro y piedras preciosas que contiene un fragmento de la Cruz de Cristo, traído de Jerusalén por Santo Toribio, que fue obispo de la ciudad; dalmáticas; casullas ; mitras y otras vestimentas para la liturgia que van desde los siglos XII al XVI; tablas y diversas pinturas de temática religiosa de diferentes épocas y varios facsímiles de códices y beatos medievales.
Curiosidades:
“Lignum Crucis” quiere decir en latín “madero de la cruz” y es una denominación que se aplica a los fragmentos de madera que, según la tradición, pertenecieron a la cruz de Cristo. El Lignum Crucis de Astorga fue traído por Santo Toribio de Astorga, un religioso del siglo V que viajó a Jerusalén, donde el Patriarca Juvenal lo nombró Sacristán Mayor de la Iglesia del Santo Sepulcro, fue nombrado Obispo de Astorga en el año 444 y a su regreso de Tierra Santa, trajo con el varias reliquias, entre ellas un fragmento del brazo izquierdo de la Santa Cruz que todavía hoy constituye el de mayor tamaño conservado. El Lignum Crucis permaneció en Astorga hasta el siglo VIII, cuando fue trasladado al monasterio de Santo Toribio de Liébana, ya que las campañas militares del rey Alfonso I de Asturias habían aumentado mucho el riesgo de se produjera un contraataque musulmán que supusiera la pérdida de estas y otras valiosas reliquias. En Astorga se dejaron unos pequeños fragmentos que son los que se encuentran incrustados en la reliquia del Lignum Crucis expuesta actualmente en el museo catedralicio, el resto se custodia en el monasterio de Santo Toribio de Liébana.
Una de las primeras firmas que figura en el libro de visitantes del Museo Catedralicio es la de Angelo Giuseppe Roncalli, hoy San juan XXIII. La realizó el 24 de julio de 1954 cuando aún era Patriarca de Venecia y volvía de peregrinar a Santiago de Compostela.
Localización y Contacto
Plaza de la Catedral, s/n
987 615 820
www.catedralastorga.com
Horarios
Verano (Abril-Octubre):
● Abierto de continuo de Lunes a Domingo: 10:00 h a 20:30 h
Invierno (Noviembre-Marzo):
● Abierto de continuo de Lunes a Domingo: 10:30 h a 18:00 h
● Horario de Culto de Lunes a Sábado Misa: 10:00h
Domingos y Festivos: 12:00 h
Última entrada 45 minutos antes del cierre
● Entrada individual 10 €
● Entrada reducida 8 €
● Grupos (A partir de 15 personas) 6,50€
● La visita incluye Museo Catedralicio, Claustro y Catedral con audioguía


